La historia de Jesús es una imagen externa de una jornada interna que comienza en la luz del estado natural, desciende como la gracia en la consciencia dormida y muerta de la humanidad y permanece dentro de ese contexto como una agencia activadora de transformación. Su vida exhibe las señales y maravillas, asociadas con el despertar de la kundalini o chispa divina dentro del ser humano, el ascenso de esta energía a través del corazón que resultó en incontables demostraciones de amor y perdón, la enseñanza de la palabra de Dios asociada con la apertura del centro de energía ubicado en la garganta y, fnalmente, el ascenso de su mente y la resurrección de su contenido físico.